CRIS Y JORGE
Cris y Jorge celebraron su boda en El Molino de los Ajos, en León. Un lugar rodeado de naturaleza donde todo parece suceder con más calma: árboles, agua, piedra antigua y esa sensación de estar un poco lejos del ruido.
El día empezó con nubes y, a ratos, con una lluvia fina que aparecía y desaparecía sin avisar. Nada dramático. Paraguas que se abren, invitados que se acercan bajo los porches, risas compartidas mientras el cielo decide qué hacer. La celebración siguió su curso con naturalidad, como si la lluvia también formara parte del paisaje.
Hay bodas que se sostienen en grandes gestos y otras que simplemente fluyen. Esta fue de las segundas. Un día tranquilo, sin demasiadas prisas, donde lo importante estaba en lo que pasaba entre las personas.
Yo solo tenía que estar allí y mirar. A veces, eso es todo.